Formulario busqueda dentro del ministerio

Prioridades

Prioridades

Prioridades

La Presidencia española ha tenido entre sus objetivos profundizar en los valores de la UE y en el acercamiento de Europa a los ciudadanos. La igualdad entre mujeres y hombres y la lucha contra la violencia ejercida contra las mujeres se han constituido como prioridades otorgando especial relevancia al valor de la igualdad sin discriminación alguna, así como a la educación y a la tolerancia como riqueza y valor fundamental de una ciudadanía europea pluricultural.


Tres han sido las líneas de actuación principales que han marcado la Presidencia española en esta materia: la incorporación de la perspectiva de género en la Estrategia Europa 2020, la lucha contra la violencia de género y la igualdad de trato.

PERSPECTIVA DE GÉNERO

El horizonte de la presidencia española en la UE ha marcado  la necesidad de dar nuevos pasos en la construcción de la ciudadanía europea donde la incorporación del principio de Igualdad de Género en la Estrategia Europa 2020, ha constituido una prioridad para la Presidencia Española.
En Europa, actualmente, el 60% del total de las personas licenciadas son mujeres y, sin embargo, esta realidad no se refleja en el mercado laboral, donde las mujeres continúan encontrando barreras que limitan tanto su acceso como su promoción.
Además de impulsar la transversalidad del principio de igualdad se ha promovido  la inclusión de medidas de acción positiva dirigidas a la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en el ámbito laboral y por tanto, a un mayor desarrollo económico y cohesión social, en el marco de la Estrategia de Lisboa post 2010. España ha prestado especial atención a la brecha salarial, a las medidas de conciliación entre mujeres y hombres, impulsando la corresponsabilidad, al apoyo al empresariado femenino y a fomentar la presencia de mujeres en la toma de decisiones de la empresa privada.
La Presidencia española ha seguido con gran interés la evaluación del Plan de trabajo para la igualdad entre las mujeres y los hombres y ha apoyado la elaboración del nuevo Plan para el período 2011-2015.

VIOLENCIA DE GÉNERO

Situar la lucha contra la violencia de género como una política común en el seno de la UE es otro de los objetivos para contar con un diagnóstico y unos indicadores comunes que permitan establecer un nivel mínimo y homogéneo europeo de protección para las víctimas.
El Gobierno español, a través de los ministerios de Igualdad y Justicia trabaja en una Orden de Protección Europea que ofrezca plena cobertura a las mujeres víctimas de violencia de género en todo el territorio comunitario. En esta misma línea, se sitúa la puesta en marcha de un número de teléfono único y gratuito, el 116016, para asistencia e información a las víctimas de violencia de género en toda Europa.
Asimismo, se ha propuesto el establecimiento de un Observatorio Europeo de Violencia de género que coordine, recopile, analice, produzca y difunda, de forma permanente y sistemática, información relevante sobre la violencia contra las mujeres y se convierta en una gran fuente de información para todos aquellos implicados en el desarrollo, adopción, implantación y evaluación de las políticas.
En el Consejo EPSSCO del mes de marzo, la ministra de Igualdad ha presentado unas conclusiones específicas sobre violencia de género que inciden en la necesidad de un diagnóstico compartido, de indicadores comunes y de estudios sobre la legislación aplicable en cada uno de ellos, ya que es un problema global que requiere de soluciones globales.

IGUALDAD DE TRATO

Otra de las líneas de actuación del Ministerio de Igualdad durante la Presidencia española será la lucha contra toda forma de discriminación por origen racial o étnico, discapacidad, edad, orientación sexual, religión o creencias.
En este sentido se encuentra la Propuesta de Directiva del Consejo sobre no Discriminación e Igualdad de Trato, en desarrollo del artículo 13 de la Unión Europea, como medio para fijar un mínimo común denominador de protección en Igualdad y contra toda forma de discriminación para toda la Unión Europea, extendiendo esta protección más allá del ámbito laboral.